Recopilamos cuentos de personas, que creen haber tenido encuentros con personas que ya murieron.

El video captado en Bucaramanga – Colombia, de un guardia hablando sólo, despertó las sospechas de sus compañeros que lo veían por el monitor, ¡Esta hablando con Joaquín un hombre joven que murió un día antes.

Este vídeo dio mucha impresión y mucho que hablar, entonces apareciero en un post en por Facebook, más de 4 mil comentarios; pero lo más llamativo fue la cantidad de personas que contaban sus experiencias sobre familiares, amigos, conocidos, ya fallecidos que de alguna manera se despidieron de ellos, nosotros lo copiamos y lo editamos para dar forma a la idea que ellos transmitían.

Aquí les presentamos, historias de personas que fallecieron y que volvieron a despedirse:

El Silbido de la Memoria: La Despedida Inesperada

Mi padre perdió a mi abuelo en circunstancias difíciles; estuvo en terapia intensiva durante una semana antes de su fallecimiento. Ambos solían trabajar juntos en una fábrica algodonera, compartiendo no solo el lugar de trabajo, sino también una profunda conexión familiar.

Unos días después de la partida de mi abuelo, mi padre regresó al trabajo en medio de la aurora, manejando una de las máquinas de la fábrica. En un momento, mientras se concentraba en sus labores, escuchó un sonido familiar: el silbido característico que solía hacer mi abuelo. Sorprendido, dirigió su mirada hacia un galpón cercano y lo vio, como si fuera real, caminando con una toalla sobre el hombro, dirigiéndose hacia el baño justo como lo hacía al finalizar su jornada laboral. La escena dejó a mi padre en shock, una mezcla de asombro y emoción.

Esta experiencia se ha quedado grabada en la memoria de mi padre hasta el día de hoy. Él cree firmemente que fue la manera en que su padre se despidió de él, ya que, debido a su estado en terapia intensiva, no tuvo la oportunidad de despedirse conscientemente. Este episodio ha dejado una profunda huella en la familia, recordándoles la importancia de los lazos familiares y la manera en que el amor y los recuerdos perduran más allá de la vida física.

El Misterio del Encuentro Inesperado

Un sábado cualquiera, me encontraba detenido frente a un semáforo en rojo, observando el ir y venir de la vida cotidiana. En ese momento, algo llamó mi atención: vi pasar al vecino de mi suegro, quien iba acompañado de un niño. La escena fue fugaz pero clara en mi mente.

El miércoles siguiente, durante un encuentro con mi suegro, surgió un tema que dejó perplejo a ambos. Él mencionó que su vecino había fallecido hace más de un mes. Sin embargo, yo tenía la imagen nítida de haberlo visto apenas unos días atrás, caminando con el niño a su lado.

Este inexplicable encuentro me llevó a reflexionar sobre la fugacidad de la vida y las sorpresas que guarda el destino. ¿Fue acaso un error de percepción o algo más misterioso y profundo que aún escapa a nuestra comprensión? Este episodio dejó en mi mente la semilla de la curiosidad y la incertidumbre, recordándome que la realidad puede ser mucho más compleja de lo que creemos.

El Misterio del Acompañante Invisible

Gladys Lopera:

En un día como cualquier otro, me dirigí sola a una cita médica en Sura, preparada para abordar mis preocupaciones de salud. Sin embargo, lo que sucedió a continuación desafió completamente mi comprensión de la realidad.

La médica que me atendió, en medio de la consulta, mencionó al señor que siempre me acompañaba a estas citas. Sorprendida, le expliqué que siempre acudía sola y que seguramente me estaba confundiendo con otra persona. Pero ella insistió en que nos conocía bien, que había tenido conversaciones con él e incluso mencionó detalles íntimos sobre el dolor que me aquejaba y que me impedía dormir, el cual consultaba relacionado con un dolor en el brazo.

Ante esta situación desconcertante, decidí preguntarle directamente si reconocería a esta persona si le mostrara una fotografía. Su respuesta confirmó mis temores: la persona que ella recordaba como mi acompañante era mi esposo, quien había fallecido hace 13 años.

Este encuentro sobrenatural me dejó perpleja y conmocionada. Por un lado, me enfrenté a la sorprendente revelación de que mi esposo, que había partido hace tanto tiempo, todavía dejaba una huella perceptible en la realidad. Por otro lado, la médica también experimentó un asombro similar al enterarse de esta verdad inesperada.

Elizabeth

El Guardián del Más Allá: Relatos del Penal de Puente Grande

Mi padre solía ser custodio en el Penal de Puente Grande, donde vivió experiencias que desafían la comprensión convencional. En sus guardias nocturnas, mientras patrullaba los pasillos en busca de novedades, se encontraba con historias que dejaban una marca indeleble en su memoria.

Uno de los pasillos del penal era testigo de un suceso trágico: el asesinato de uno de sus compañeros. En honor a él, se erigió un altar que se volvió un lugar de reverencia y, a la vez, de temor para los guardias. La energía en ese espacio era palpable, todos sentían una vibra extraña que les hacía evitar custodiar esa área durante la noche.

Mi padre, al principio, también experimentó ese miedo, hasta que decidió abordar la situación de manera diferente. Cada vez que llegaba a ese lugar, saludaba mentalmente al espíritu de su compañero y le dedicaba una oración. Este gesto de respeto y reconocimiento cambió la dinámica de sus experiencias nocturnas.

En una ocasión, mientras se encontraba en su ronda nocturna y se quedaba dormido, sintió un golpe en su bota. Al despertar, se dio cuenta de que su radio estaba sonando, indicándole que era hora de pasar informe al comandante. Para mi padre, este suceso tenía un significado especial: su compañero, desde el más allá, le brindaba protección mientras dormía, a cambio de un saludo y una oración.

Estas experiencias en el Penal de Puente Grande revelan la complejidad de lo sobrenatural y la conexión entre el mundo físico y el espiritual. La historia de mi padre es un recordatorio de que, incluso en los lugares más oscuros y desafiantes, puede haber presencias que trascienden lo terrenal, ofreciendo protección y cuidado desde el más allá.

jk

El Cliente Inesperado: Un Encuentro en las Duchas Públicas de Santa Martha

Fanny Olvera

En las duchas públicas de Santa Martha, mi abuelito y su hermano trabajaban arduamente atendiendo a los clientes. Sin embargo, una semana después del fallecimiento de mi abuelito, ocurrió un suceso inexplicable que dejó a todos desconcertados.

Un señor se acercó a su hermano y, con semblante preocupado, le preguntó por mi abuelito, mencionando que llevaba mucho tiempo esperando que le trajera su refresco. Sorprendido, mi tío le explicó que mi abuelito ya no estaba entre nosotros, que había fallecido recientemente. El señor, visiblemente impactado, comenzó a llorar desconsoladamente.

El cliente explicó que era una persona frecuente en las duchas públicas y que, en su última visita, mi abuelito lo había atendido de manera amable como siempre. Le había proporcionado sus toallas, jabón y demás necesidades, pero al pedirle un refresco, mi abuelito se había ausentado y nunca regresó con la bebida.

Este encuentro sobrenatural dejó a todos conmocionados, pues parecía una clara señal de que mi abuelito seguía presente en el lugar, incluso después de su partida. Este relato nos recuerda que, a veces, los lazos que establecemos en vida trascienden la muerte, dejando huellas imborrables en quienes nos rodean.

El Toque del Recuerdo, la Presencia de Mi Hermano Mayor

Itzel Hijar

Hace siete años, experimentamos una pérdida dolorosa en nuestra familia cuando mi hermano mayor falleció de manera repentina e inesperada. Sin embargo, lo que ocurrió después de su entierro nos dejó con una sensación de asombro y consuelo.

Días después del funeral, durante las madrugadas, comenzamos a escuchar un sonido familiar: el toque en la ventana del cuarto de mi mamá, que daba hacia la calle. Mi hermano solía olvidar sus llaves con frecuencia, y siempre recurría a ese gesto para que mamá le abriera la puerta. Cada vez que escuchábamos ese toque, se nos erizaba la piel, ya que era idéntico al que él solía hacer.

Este fenómeno continuó durante una semana, y la presencia de mi hermano se hacía sentir cada vez más fuerte. Fue entonces cuando mi mamá, con mucho amor y serenidad, decidió abordar la situación. Le dijo a mi hermano en voz alta y con cariño que esa era su casa, que no necesitaba más las llaves, y que podía entrar cuando quisiera.

Después de ese encuentro emocional, el toque en la ventana cesó por completo. Esta experiencia nos dejó con la sensación de que mi hermano estaba presente de alguna manera, buscando la forma de comunicarse con nosotros y recibir el amor y la aceptación que siempre le brindamos. Fue un momento de conexión espiritual que nos recordó que el vínculo con nuestros seres queridos perdura más allá de la vida física.


Experiencias Después del Fallecimiento de Mi Mamá

Kike Perzabal Cubbins

La pérdida de un ser querido puede llevarnos a vivir experiencias que desafían nuestra comprensión de la realidad. Después del fallecimiento de mi mamá, mi familia y yo nos encontramos inmersos en una serie de sucesos que nos hicieron reflexionar sobre la conexión que trasciende la vida física.

Recuerdo claramente el momento en que recibí la mala noticia en el hospital, alrededor de las 5 de la tarde. Lo que no sabía entonces era que, al mismo tiempo, mi esposa e hija estaban experimentando algo similar en casa. Escucharon un golpear en el piso, como si alguien estuviera golpeando con el bastón que mi mamá solía usar. Sin embargo, el bastón estaba colgado en su cuarto, y no había nadie más en la casa en ese momento.

Días después, cuando trajimos las cenizas de mi mamá a casa, presenciamos algo aún más conmovedor. Mi hija pequeña comenzó a hablarle a mi mamá, como si estuviera presente, compartiendo detalles sobre unas botitas de lluvia que le habían comprado días antes por su cumpleaños. Esta escena partió mi corazón y nos dejó con una sensación de asombro y profunda emoción.

Título sugerido: «El Consejo desde el Más Allá: La Presencia Reconfortante de Mi Abuela»

Anderson Raj Leung Choi Carrion

La experiencia que viví cuando tenía 16 años dejó una marca profunda en mi vida y en mi comprensión de la realidad. Mi abuela estaba en el hospital, y esa noche la vi en mi casa de manera completamente sorprendente. Su presencia era tan real que inicialmente pensé que había regresado de la visita al hospital.

Mi abuela se acercó a mí de manera natural, como si todo estuviera en su orden habitual. Me habló con cariño y me dio consejos sabios, instándome a ser un buen hijo. Sus palabras resonaron en mi corazón, y su presencia me reconfortó de una manera inexplicable.

Sin embargo, al amanecer, mi padre me dio la devastadora noticia de que mi abuela había fallecido durante la noche. Me dirigí rápidamente a su cuarto, pero su cuerpo aún estaba en el hospital; ella ya no estaba físicamente en casa.

La presencia reconfortante de mi abuela y sus palabras de sabiduría dejaron una huella indeleble en mí, recordándome la fuerza del amor y el vínculo que trasciende incluso la muerte física.


La Visita de un Amigo Querido

Fanny Olvera

La experiencia que vivió mi padre con su amigo querido después de su fallecimiento es una historia que nos ha dejado perplejos y reflexivos sobre la naturaleza de la vida y la muerte.

Mi padre soñó con su amigo una semana después de su partida. En el sueño, compartían momentos de camaradería tomando bebidas alcohólicas, como solían hacer en vida. Sin embargo, la atmósfera cambió cuando el amigo invitó a mi padre a acompañarlo a un lugar desconocido.

Al llegar al lugar, mi padre se dio cuenta de que estaban en la entrada de un panteón. Su amigo le pidió que lo acompañara más adentro, tomándolo de la mano. Sin embargo, mi padre sintió un instinto de rechazo y le dijo que tenía otras cosas que hacer. Hubo un forcejeo simbólico entre ambos, con el amigo insistiendo en que solo él debía seguir adelante.

En ese momento crucial, mi padre tomó la decisión de dar la vuelta y despertó. Lo que presenció al abrir los ojos fue impactante: vio claramente una sombra salir del cuarto, como si la presencia de su amigo se hubiera manifestado en el sueño y en la realidad.

El Legado de Mi Padre Más Allá de la Muerte

Gabriel Matias Buel

La historia de la partida de mi padre a causa de un cáncer terminal es un relato de profunda emotividad y conexión espiritual. El 8 de septiembre del 2018, mientras realizaba las tareas cotidianas en casa, mi padre me pidió que fuera a tomar mate y me agradeció por mi cuidado. Fue un momento simple pero significativo que quedó grabado en mi memoria.

A las 18:25 de esa misma jornada, mi padre falleció. El impacto de su partida se vio reflejado en la experiencia de mi madre, quien sintió un suspiro y un suave toque en su cabello, lo que la llevó a exclamar «¡papá!» y salir corriendo hacia su presencia, aunque luego se rehusó a comunicarme la noticia por unos minutos.

La llegada de la ambulancia, el acta de defunción, y los preparativos funerarios fueron momentos de profunda tristeza y despedida para nuestra familia. Mientras que mi madre y el resto de la familia asistieron al velatorio, yo decidí quedarme en casa esa noche, sin sentir la necesidad de ir al evento.

Sin embargo, al día siguiente, un encuentro inesperado con mi vecino reveló una sorpresa conmovedora. Él estaba molesto porque afirmaba que mi padre había tocado su puerta cinco veces a las 18:26, sin saber que mi padre había fallecido. Esta experiencia resalta el profundo aprecio que mi padre tenía por este vecino, dejando un legado de afecto y cercanía incluso más allá de la muerte.

Estos eventos nos recuerdan que la conexión con nuestros seres queridos trasciende la vida física, dejándonos con una sensación de asombro y gratitud por los vínculos que perduran más allá de la muerte.

Encuentros Inesperados, mensajes del Más Allá

Elice Campos Reyes

En mi infancia, viví dos experiencias que desafiaron mi comprensión de la realidad y me llevaron a reflexionar sobre la vida y la muerte de una manera profunda y conmovedora.

La primera experiencia ocurrió cuando me encontré con la amiga de mi madre en su camino habitual hacia el mercado. Ella me pidió que le transmitiera saludos a mi mamá y luego se despidió, mencionando que la vería más tarde. Sin embargo, al llegar a casa y contarle a mi madre, descubrimos con sorpresa y tristeza que su amiga había fallecido de cáncer dos días antes, sin tener la oportunidad de despedirse.

El segundo incidente tuvo lugar cuando me encontré con un hombre al que cariñosamente llamaban «El Güero». Este hombre me pidió un favor relacionado con su esposa, pero luego decidió no seguir hablando. Su actitud parecía indicar un conflicto o pelea con ella, algo que era extraño ya que eran una pareja muy unida y amorosa.

Sin embargo, la sorpresa llegó cuando me despedí de él y me tocó la panza, ya que en ese momento mi bebé comenzó a moverse intensamente. Al llegar a casa y contarle a mi abuela sobre el encuentro con «El Güero», ella me reveló que él había sido asesinado tres días antes en un asalto.

Estas experiencias me enseñaron a tomar con calma y serenidad estos encuentros, entendiendo que pueden ser mensajes o señales del más allá. La conexión entre los vivos y los fallecidos es un misterio que nos desafía a comprender la vida y la muerte de una manera más profunda y espiritual.

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El Misterioso Encuentro con mi Tío

Jesse Perez

Una experiencia que desafía la lógica y nos sumerge en el misterio de lo desconocido es la que viví cuando recibí una llamada telefónica de mi tío apenas dos horas antes de su fallecimiento. En esa conversación, expresó su deseo de visitarme y, de manera sorprendente, llegó a mi casa en la madrugada.

Mi tío dejó sus maletas en la entrada, manifestando que dormiría en el piso de arriba. Nos dimos las buenas noches y cada uno se retiró a descansar. Sin embargo, al despertar al día siguiente, las maletas ya no estaban. Esta situación me desconcertó, pero lo más impactante estaba por venir.

Dos días después, recibimos la trágica noticia de que mi tío había fallecido en un desbarrancamiento en la carretera. Las autoridades informaron que llevaba tres días muerto cuando lo encontraron, lo que confirmaba que nunca había llegado a mi casa aquella noche.

Esta experiencia es escalofriante en su realidad, desafiando cualquier explicación lógica. El llamado de mi tío desde el más allá, su breve presencia en mi hogar y la coincidencia de su muerte.